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Voy a confesarles que quizás no soy amante del estilo vintage todavía… pero lo valoro mucho ya que creo que es de esos estilos que quienes los llevan, lo adoran tanto que lo transmiten y lo lucen con naturalidad.
Tenía ganas de investigar un poco sobre este fenómeno que tiene adeptos en todo el mundo y del que se desprende un mercado interesante muy relacionado con el mundo de la moda.
Si bien hoy podemos encontrar miles de rincones, ferias, locales y lugares donde se conglomeran un ejército de prendas con mucha historia, es muy fácil caer en la confusión de lo meramente usado o antiguo con lo que se conoce como “vintage”.

 

De acuerdo a mi criterio y de las lecturas que he hecho acerca del significado de este termino que originalmente nada tiene que ver con la ropa, entiendo por “vintage” a aquellas prendas que poseen una calidad y confección destacada, que les confiere ese valor único y que tienen al menos, mas de diez años, permaneciendo de todas formas en buen estado de conservación.
Pero a esto debemos aplicar que el estilo no solo es tener o llevar una de estas prendas, sino saber combinarla con los accesorios y complementos necesarios para lograr un determinado equilibrio en el aspecto final.

Motivada por esta curiosidad que me surgió, hace unos días tuve la oportunidad de reunirme y charlar con Jazmín Rodríguez, a quien le agradezco su atención y tiempo. Mas que nada, me intrigo saber que la motivo a crear este espacio en donde selecciona prendas de otras épocas, que ella llama “especiales” y según me explicaba, algunas lo son en mayor o menor grado, de acuerdo a las características de su mordería o diseño, pero ninguna esta librada al azar.
Eso ya me dio la pauta del tiempo y la atención que le dedica a esta actividad, cosa que por experiencia se que es directamente proporcional al amor que uno tiene por las cosas que elije hacer!
Me sentí muy identificada entonces, cuando entendí que ella logro transformar de alguna manera una pasión en una actividad diaria que además de satisfacciones también genera sus frutos.
Porque no, si se dedicaba a hacer esta selección para ella, que es gran consumidora y generadora de este estilo en nuestro país, hacerlo para las demás? Así surgió entonces, BIMBA VINTAGE.
Aquí les muestro entonces, algunas de las prenda con aroma a Jazmín, muchas de las cuales puede ver y debo decir que realmente son muy bien seleccionadas!


También les dejo algunos tips para cuidar la ropa vintage y porque no el resto:
*La regla de oro es no almacenar o resguardar la ropa en bolsas sintéticas ya que los tejidos naturales deben poder “respirar”, por ello la mejor inversión para una de estas prendas es una funda de tela.
*Las polillas son el enemigo publico numero uno de la ropa y aunque el olor a naftalina no es precisamente agradable, encontrar un producto que resguarde de este mal a nuestras pilchas, es un cuidado obligatorio!
Para las consumidoras de recetas caseras, pueden probar con romero y menta, que actúan como repelentes de estos insectos.
*Sin duda, guardar la prenda limpia es primordial para no tener que lidiar en el futuro con manchas arraigadas y difíciles de quitar y tener una tintorería en la que confiemos es ideal para evitar contratiempos.
*Tener en cuenta las instrucciones de la etiqueta original del producto, si la tuviere es imprescindible.
*También es recomendable usar perchas acolchadas para garantizar que no haya marcas, enganches, etc.

http://bimbaropavintage.blogspot.com/
http://www.facebook.com/bimba.vintage


El estilo navy o marinero es sinónimo de distinción o elegancia por su sencillez en la construcción de cualquier equipo donde el rayado es el centro de la atención y los colores básicos son blanco, azul y rojo. El hilo conductor en este look esta inspirado en los marineros y el mundo náutico de los años 20 y fue introducido en el mundo de la moda por la celebre Diseñadora Coco Chanel, siendo sus épocas de auge principalmente las décadas del 50 y el 80. Esta manera de vestir es considerada a-temporal y clásica; la prueba esta en que año tras año, uno u otro diseñador, incluye en sus colecciones alguna versión de este estilo, que millones de mujeres han elegido y siguen eligiendo para el guardarropas personal.

Los pantalones o faldas blancas, remeras, camisas y blusas rayadas, con lunares, vestidos con cuellos, vuelos o botones y algún detalle en dorado o amarillo son las prendas típicas y de allí surgen miles de alternativas que hacen de este look básico y tradicional, una opción divertida donde podemos innovar con algún toque como aporte personal y distintivo.

La temporada pasada se vio en varias colecciones y en la que viene volverá a aparecer, esta vez la consigna es mezclar estampados de pies a cabeza: rayados, polka dots o lunares e incluso los floreados y los print!

En mi caso, yo soy bastante clásica en algunos aspectos sobre todo en lo que se refiere a las combinaciones, por eso dicho exceso, lo veo como una consigna divertida, actual, aunque un tanto adolescente. Creo que para las que quizás se encuentren en un punto parecido pero les gustaría incorporarlo, lo ideal sería hacerlo con algún detalle, como un accesorio por ejemplo. Recuerden que a  la hora de hacer licuados, tragos o algún aperitivo, las proporciones son la clave del éxito, por eso para estos casos es bueno repasar este punto antes de cruzar esa delgada linea que nos separa de ser una chica actual y moderna a ser miss cambalache 2010.

Tener en cuanta algunos tips podría orientarnos:

*Seleccionar texturas y géneros diferentes.

*Seleccionar estampados en diferentes tamaños.

Ej. El de superficie mas pequeña con el estampado mas grande.

*Cuidar que la gama de colores tenga una razón o equilibrio.

Ej. Usar colores análogos, es decir que sean vecinos en la ubicación del circulo cromático.

Véanlo como una composición, un cuento; cuando armen un conjunto, cada pieza debe estar allí por un motivo que le da sentido a su existencia.

Eso sí, al menos de mi parte, me gustaría dejarles como mensaje principal, mas allá de gustos, edades o lugar en donde se encuentren que por una vez depositemos en el ropero el miedo al ridículo, es tan bueno animarse al cambio, confiar en una misma y liberarse un poco de los juicios y el que dirán para atreverse a jugar, a disfrutar de la vida y a sentirse dueña de crear un estilo propio, personal.

Sol Fernández.


Si yo contara todos los romances que he tenido a lo largo de mi vida… la reputación de Ricardo Arjona sería un poroto al lado de la mía… Podría decir que he tenido un harem de amoríos que han dejado sus huellas marcadas en mi memoria y aquí les cuento alguno de ellos con lujo de detalles!

Desde pequeña fui muy soñadora y cada retazo de tela que se cruzaba en mi camino era un nuevo capitulo en mi imaginario que se convertía en traje de gala o vestido de fiesta con el que envolvía a mis muñecas… bueno, partes de ellas… de acuerdo a las represalias que tomaran mis hermanos con las pobrecitas, a causa de mi acciones pseudomaternales… Ellos me apodaban la mandona, en alusión a la parte que más me agradaba en el rol del que me apoderaba… Es que cuando el gato no estaba yo bailaba! Eso sí, cabe recordar que pasado un tiempo, mis directivas ya no surtían efecto y más de una vez después de intentar que se cumplieran hasta el hartazgo o corría y me escondía o me fajaban… En fin, el tema es que sin darme cuenta mediante el juego de vestir a mis muñecas, iba descubriendo lo que  querría para mí y cuando eso se concretaba, comenzaba un romance de telenovela que en muchos casos ha sido cortado por mi madre, pues ella consideraba que esa prenda ya no era digna de mi compañía y misteriosamente desaparecía… Alguna vez paso con los gatos también, pero no quiero desviarme de esta historia, así que lo dejo para otro momento.

Hubo una falda, aunque aquí le decimos pollera; que aun recuerdo como si fuera hoy… Creo que fue mi primer amor;  estampada con pequeñas pintitas blancas en un fondo azul, tenía dos cintas de raso del mismo color un poco antes del dobladillo, a la altura de la rodilla, el corte era acampanado y en la cintura tenía elástico, detalle que para la edad, era indispensable. Un estilo muy pin-up adaptado a las necesidades y usos de una niña de barrio. Como muchas de las cosas que tenía, me la había hecho mi abuela Ester, ella era una modista de Bragado, impecablemente prolija, que me acostumbro tanto a su prolijidad, que nunca mas encontré alguien que lo hiciera tan bien. En sus últimos años ya no cosía pero tuve la gracia de ser modelo exclusiva de sus diseños, para mis 15 años; con un vestido escote corazón en terciopelo azul marino cuya falda era en tafeta del mismo color y tenía un moño en la espalda a la altura de la cintura.

Volviendo al relato, esta pollera de la cual les hable, era para mí una compañera inagotable de excursiones, corridas, peleas, manchas y poliladron pero que sin incomodarme, me hacía lucir como una de mis muñecas… enteras claro!

Creo que en sus ultimas posturas ya se me veía el calzón de tan transparente y por eso la “quetejedi” tomo la decisión dejándome hasta hoy con la incógnita acerca de que sucedió con ella… a que parroquia o iglesia fue a parar o lo que es peor, si el triste destino acabo con ella en algún balde, reduciéndola de falda de diseño independiente a simple trapo de lustrar…

Tarde en recuperarme de tan dolorosa perdida pero finalmente los días color de rosa, o mejor dicho azul, volvieron a iluminarme cuando mi madre (en ocasiones recuperaba el titulo maternal) que de costura ni un hilván pero tejía como los dioses, en equipo con la abuela Ester, hicieron un vestido para mi, al mejor estilo navymarinero. Era de mangas cortas, la parte del busto estaba tejida en hilo a dos agujas, con rayas en blanco, rojo y azul y la parte de abajo era de una gabardina finita, color azul marino. Lo estrene en un acto escolar y lo decore con unas cintitas bebe de los mismos tonos en la “colita” que me hice a un costado, dejando el resto del cabello suelto; estaba en segundo grado y me hacia sentir “so coco” usarlo, pero este fue un amor fugaz, marcado por la tragedia de un incendio en el lavadero de mi casa que por suerte no pasó a mayores, pero que no dejo rastros de mi tan preciada y pintoresca prenda, que no se encontraba allí de casualidad, ya que estaba junto al resto de mi vestuario por lo que aquella vez, quede como el Dr. Álvarez me trajo al mundo.

Luego de esa experiencia tuve una camisa que a veces me parecía un pijama, rayada en azul y blanco con cuello mao que usaba prácticamente como un uniforme y por supuesto también hubo una campera de jean que me compre con mi primer sueldo en el Soleil hace muchos años atrás; de la casa Turquoise, esa creo que se desintegro mientras la usaba…

A partir de allí tuve tantos romances, como en un principio mencione, que dios me libre si me preguntaran cuantos porque ya perdí la cuenta y me recibí de casquivana textil!

No se si ustedes creen en las predicciones o la astrología pero una vez me dijeron que yo no iba a tener un amor definitivo… que no estaba en mi destino ese amor único y eterno, sino que habría varios…

Y… si son como estos… “me gustan nacionales e importados”, como diría Mae West!

No te pierdas la nota ¿Que, como, donde y cuando? Del Estilo NavyPin-up.

Sol Fernández


Eugenio Recuenco debería ganarse un Oscar… Este fotógrafo de origen Español no tiene límites en la excelencia y realmente supera cualquier escrutinio que se le quisiere hacer en cada uno de los aspectos que abarca su trabajo. La multiplicidad cultural que transmite en su obra, con estilos pictóricos, renacentistas y barrocos; como también el admirable concepto y materialización de la escenografía, los estilismos impecables, creíbles, creativos y sin duda el conocimiento de luz, a través de los claroscuros, con los que genera un contexto casi teatral, logra finalmente presentar en sus creaciones que son cautivadoras y deslumbrantes, un verdadero cuento para los sentidos, que en un constante ir y venir entre el surrealismo y el hiperrealismo; por momentos la abstracción y una marcada tendencia a plasmar su visión íntima; conquista al espectador, brindándole gran riqueza e inquietantes estímulos gráficos. Desde mi mirada, este fotógrafo de moda cuyos clientes han sido, entre otros, nada mas y nada menos que Vuitton, Custo Barcelona, Chanel y Carolina Herrera, tiene un veinte sobre diez!
No se pierdan el visitar su web y así poder apreciar la calidad de su fotografía ya que en las reproducciones no siempre se puede apreciar.

http://www.eugeniorecuenco.com/


Si hay algo que resume y justifica cualquier contradicción en cuanto a indumentaria, accesorios, tendencias o estilos es la palabra Moda.
Yo me acuerdo cuando era adolescente que combinar rojo con rosa era el crimen mas grande que una pobre infeliz podía cometer contra su imagen y claro que lo aprendí cuando lo hice… También, aunque me valió muchas discriminaciones, nunca pude acostumbrarme a decir colorado en vez de rojo, que era otro de los crímenes determinantes del lugar que una ocuparía socialmente.
Ponerse un pantalon tipo “shoggins” con otro calzado que no fueran zapatillas deportivas era peor que salir desnuda a la calle y así podría enumerar una serie de pautas que eran indispensables para poder “pertenecer” al menos en los círculos que mis padres habían elegido para mi.
Lo cierto es que siempre me sentí mas popular que divina simplemente porque muy a pesar de mis pasión en cuanto al vestuario y la imagen, no me rodeaba de la gente que elegía por sus prendas, ni yo era exactamente un ejemplo de glamour… De hecho, mi madre estaba bastante preocupada por mis gustos extravagantes y creía que alguna maldición había caído sobre mi, su única hija mujer; pero esa maldición era justamente un juego que yo me inventaba, vestirme era imaginar un personaje y crearlo a través del atuendo.
Si hablamos de crímenes y de moda, una de las reglas básicas que durante muchos años fue condición para lograr elegancia y glamour, según el protocolo, ya no es tan estricta y podemos llevar zapatos y cartera de diferentes colores sin que ello represente un homicidio público al buen gusto.
En mi opinión, no diría que usar el mismo color esta out, pues desde mi punto de vista, esto tiene que ver más con un estilo clásico y formal que con una norma; sin olvidar además,que dicho estilo es un comodin para cualquier mujer que este ante una duda o una situación desconosida.
Ahora… ¿Que debemos tener en cuenta en el momento de hacer la elección?
Para mi una de las claves de la armonía es el equilibrio y este se logra a través de dos puntos fundamentales que son disimular lo que resalte en demasía y combinar texturas, colores, estampados o incluso estilos.
Para ello conocer básicamente la teoría del color, es un buen referente para quienes naturalmente no tienen este sentido muy desarrollado, les recomiendo a quienes quieran leer mas acerca del tema, la página de Proyecto Color
De todas maneras, aún conociendo de teorías, protocolos y reglas; lo que no puede faltar en ninguna combinación que se nos ocurra usar y que repetiré hasta el cansancio pues creo realmente en ello, es actitud!


Estas ultimas semanas me las he pasado en el municipio de mi ciudad y he tenido la sensación en todo momento, quizás por la solemnidad del edificio, que han sido dos semanas totalmente grises!
Debido a esto, comencé a preguntarme algunas cuestiones acerca de los colores, pero no desde la colorimetria, ni desde lo que comunican socialmente; sino desde lo que a mí me sucedía con ellos… Me dí cuenta que los colores, tienen una significado muy particular que esta directamente relacionado con mis recuerdos.
Legalmente rosa
Me costo años de mi vida, reponerme a la sobredosis de rosa, que por ser única mujer entre cinco varones me ligue! Uno entraba a mi habitación y no había rincón que no estuviera teñido en alguna tonalidad del mencionado color.Actualmente no tengo drama con usarlo pero hubo épocas en que ponermelo, me provocaba dolor de cabeza… se ve que tanto tiempo abriendo y cerrando los ojos rodeada de el, llego a teñir mis neuronas prácticamente!

Verde uniforme
Rebelde y soñadora desde los primeros pasos, usar uniforme para mi era una tortura que no me permitía jugar, ni crear y aunque pase por varios colegios, como era de esperarse, el color verde que predominaba en uno de mis uniformes, quedo como el símbolo inevitable de aquella sensación, que despertaba una especie de fuerza guerrillera en mi interior, que no sabía a que, pero se oponía!

Quiero negro
En aquellos años jamas se iba a imaginar una madre, que el negro sería el color de moda para las prendas de sus babies, que con apenas meses de vida, andan por la vida vistiendo misterio…
Yo quería negro a toda costa pero por supuesto la respuesta era siempre la misma -Cuando seas mayor de edad. Claro que a los 16 ya tenía en mi poder los chupines de ese color que combinaba con una remera integramente negra de Harley Daividson y las all star. Gracias a Dios no han quedado registros de eso pero más de uno que me conoce, debe recordarlo… es que daba miedo!

Blanco princesa
Aunque es muy común asociar el rosa con el color de una princesa, yo les conté lo que me sucedió con el.
Por eso yo veía como un color mágico y de ensueño, al blanco. El era el color que yo iba a vestir para cada ocasión importante en mi vida; incluso pensaba que por esa misma razón no era un color que usara a menudo o del que tuviera muchas prendas… Bueno, ahora que los pajaritos volaron de mi cabeza entiendo mejor… Con lo que ensuciabamos la ropa, que nos iban a poner blanco!

Rojo Maravilla
Soy del 75, cuando era chica había muchos héroes y heroínas dando vueltas por ahí pero ninguno era capaz de cautivar mi atención y dejarme hipnotizada por sus característica impecable y distinguida como la Mujer Maravilla. Aunque los colores blanco, azul y dorado también formaban parte de su increíble traje, el rojo quedó grabado en mi como un color que no se lleva en cualquier momento o a cualquier lugar y aunque no me lo pongo para salvar al mundo, guardo este color solo para los momentos en los que me siento capaz de conquistarlo!


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